Posicionamiento ante Informe CEA-Universidad de Belgrano.20/05/2016 

Lo primero que debemos preguntarnos frente al informe que sobre las Universidades Públicas realizó el CEA (Centro de Estudios de la Educación Argentina), un centro de estudios perteneciente a la privada Universidad de Belgrano, es: ¿Cuál es el objetivo de dicho informe? ¿Qué nos quiere demostrar? 

Sin duda alguna la respuesta es: desacreditar a la Universidad Pública, exponerla como un gasto estéril para la sociedad, y desautorizar a quienes somos parte de ella y realizamos el pasado 12 de mayo una movilización impactante en su defensa. 

El paradigma neoliberal volvió y, con él, el discurso de la ineficiencia que justifica achicar el “gasto” del Estado. 

Aprovechando el perfil individual/individualista que caracteriza a una sociedad atravesada por la globalización, que ha perdido (hace muchos, muchos años ya) los proyectos colectivos que le afianzaban la identidad, se muestra a la Universidad Pública (y a su presupuesto) relacionada con la cantidad de estudiantes que la habitan. Este enfoque sesgado, que se basa en la conceptualización de que el rol social de la universidad es la producción de profesionales y nada más, nos hace alarmar y pensar que la Universidad es “ineficiente en el gasto”. 


La Universidad en general, pero muy en particular la Universidad Pública, produce conocimiento y tecnología, y los difunde, y no sólo profesionales. Y siempre fue así, desde el Medioevo, y cada vez lo es más marcadamente. 

La Universidad Pública, está bueno mostrarlo, se basa en cuatro pilares fundamentales: la enseñanza para la formación de calidad, la investigación para la exploración y producción de nuevo conocimiento, la extensión como medio para abonar el fuerte compromiso de la Universidad con la sociedad, y la gestión para aportar la racionalidad necesaria que permita alcanzar esos fines y objetivos. 

De todas estas actividades, la de Enseñanza, no es la que consume la mayor cantidad de recursos. 

Querer reducir el rol de la Universidad a la mera producción de profesionales es como querer comparar el valor de dos celulares por la cantidad de plástico y metales con los que están construidos y no por los servicios que pueda prestar. 

Los planteos reduccionistas son los más utilizados para denostar algo. Plantear sin tener en cuenta todo lo que implica la actividad universitaria, que en solo algunos de sus aspectos nombramos precedentemente, es sencillamente canallesco y desvía el verdadero debate sobre el rol de la Universidad Pública, acerca de la Investigación (para quién se investiga), la Extensión (cómo se relaciona con la sociedad), la Docencia y la formación de sus estudiantes. Debate que se construye a través de la crítica y el diálogo para alcanzar propuestas superadoras que lleven a la Universidad a cumplir su innegable rol social en beneficio del Pueblo que es quien, en definitiva, la financia íntegramente.